— Agencias 10/06/2026
Un nuevo medicamento experimental en forma de píldora podría representar un avance importante en el tratamiento del cáncer de páncreas, una de las enfermedades oncológicas más letales y con menores tasas de supervivencia.
Resultados recientes muestran que este tratamiento logró prolongar significativamente la vida de pacientes con cáncer de páncreas metastásico que ya no respondían a terapias previas.
El fármaco, llamado Daraxonrasib, está diseñado para actuar sobre una proteína alterada presente en más del 90% de los casos de cáncer de páncreas. Durante décadas, esta mutación fue considerada un objetivo extremadamente difícil de tratar, por lo que los nuevos hallazgos han generado gran expectativa entre los especialistas.
Los resultados fueron presentados durante el congreso anual de la American Society of Clinical Oncology y publicados simultáneamente en la revista científica The New England Journal of Medicine.
Comparación frente a la quimioterapia
El ensayo incluyó a 500 pacientes con cáncer de páncreas metastásico cuya enfermedad había progresado pese a tratamientos anteriores. Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente para recibir daraxonrasib o continuar con quimioterapia convencional.
Los investigadores observaron que los pacientes tratados con el nuevo medicamento alcanzaron una supervivencia media de 13.2 meses, mientras que quienes recibieron quimioterapia registraron una supervivencia promedio de 6.7 meses.
Aunque la diferencia pueda parecer limitada en términos absolutos, los expertos consideran que representa uno de los avances más relevantes logrados hasta ahora para pacientes con cáncer pancreático avanzado.
El doctor Zev Wainberg, de la University of California Los Angeles y uno de los responsables del estudio, señaló que el medicamento no constituye una cura definitiva, pero sí una alternativa prometedora para una enfermedad con pocas opciones terapéuticas efectivas.
Beneficios en síntomas y calidad de vida
Además del aumento en la supervivencia, los pacientes tratados con daraxonrasib reportaron una mejor calidad de vida. Los investigadores detectaron una disminución del dolor, reducción del tamaño tumoral y una permanencia más prolongada en tratamiento en comparación con el grupo que recibió quimioterapia.
Muchos participantes continuaban utilizando el medicamento cuando se analizaron los datos, lo que sugiere que los beneficios podrían extenderse aún más conforme avance el seguimiento clínico.
La doctora Rachna Shroff destacó que la duración del beneficio observado convierte a estos resultados en especialmente relevantes para los pacientes.
Un objetivo considerado imposible durante décadas
Daraxonrasib está dirigido contra mutaciones de la familia RAS, genes que regulan el crecimiento celular. Entre ellas, las alteraciones del gen KRAS desempeñan un papel fundamental en el desarrollo del cáncer de páncreas.
Durante muchos años, los científicos intentaron desarrollar tratamientos capaces de bloquear estas proteínas sin éxito, por lo que KRAS llegó a ser considerada una diana terapéutica prácticamente "intratable".
El nuevo medicamento emplea una tecnología descrita como un "pegamento molecular" que le permite unirse a distintos subtipos de KRAS e impedir que continúen enviando señales de crecimiento a las células cancerosas.
Posible nuevo estándar terapéutico
El doctor Brian Wolpin, del Dana-Farber Cancer Institute, afirmó que los resultados respaldan la posibilidad de que daraxonrasib se convierta en una nueva referencia terapéutica para pacientes con cáncer de páncreas metastásico previamente tratado.
Los investigadores también planean estudiar su uso en fases más tempranas de la enfermedad. Una de las hipótesis es que la reducción del tamaño de los tumores permita que más pacientes sean candidatos a cirugía, una de las pocas opciones con potencial curativo.
Seguridad y efectos secundarios
Entre los efectos adversos más frecuentes se encontraron las erupciones cutáneas y las lesiones en la boca. Sin embargo, el tratamiento mostró una buena tolerabilidad general.
Los datos del estudio fase 3 RASolute 302 indicaron que solo el 1.2% de los pacientes tratados con daraxonrasib tuvo que suspender la terapia debido a efectos secundarios, frente al 11.2% de quienes recibieron quimioterapia.
Además, el medicamento logró reducir en un 60% el riesgo de muerte en comparación con el tratamiento estándar.
Una enfermedad con gran impacto
El cáncer de páncreas sigue siendo una de las principales causas de mortalidad por cáncer debido a que con frecuencia se diagnostica en etapas avanzadas. Según estimaciones de la American Cancer Society, este año se detectarán cerca de 67 mil nuevos casos en Estados Unidos y más de 52 mil personas fallecerán a causa de esta enfermedad.
Actualmente, la supervivencia global a cinco años ronda apenas el 13%, lo que refleja la necesidad urgente de nuevas alternativas terapéuticas.
La empresa biotecnológica Revolution Medicines financió el estudio. Mientras continúa la revisión regulatoria, la U.S. Food and Drug Administration ha autorizado un programa de acceso ampliado para determinados pacientes que cumplan criterios específicos.
Los especialistas consideran que este avance podría marcar un punto de inflexión en el tratamiento del cáncer de páncreas y abrir nuevas posibilidades para otras terapias dirigidas contra las mutaciones de la familia RAS, que durante décadas fueron consideradas prácticamente imposibles de tratar.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX