— Agencias 07/06/2026
Dormirse con la televisión encendida es una práctica común, pero especialistas advierten que puede afectar la salud mental, alterar el sueño y generar dependencia.
Aunque encender la televisión antes de dormir puede ayudar a algunas personas a relajarse y desconectarse de las preocupaciones diarias, expertos señalan que este hábito puede tener consecuencias negativas para la calidad del descanso, el funcionamiento cerebral y la salud mental a largo plazo.
Dormir con la televisión: una costumbre cada vez más frecuente
Quedarse dormido frente al televisor es una práctica habitual para millones de personas. En muchos casos, el sonido de una serie, película o programa de televisión funciona como una fuente de compañía y tranquilidad durante la noche.
La psicóloga clínica Sarah Silverman explica que escuchar contenidos familiares puede ayudar al cerebro a desconectarse de pensamientos intrusivos, facilitando la transición hacia el sueño. Este efecto es similar al que producen los llamados ruidos blancos, utilizados por muchas personas para relajarse antes de dormir.
En situaciones de estrés, ansiedad o preocupación, el silencio puede resultar incómodo. Por ello, el televisor se convierte en un distractor que ayuda a evitar pensamientos repetitivos y preocupaciones que dificultan conciliar el sueño.
La luz azul altera el ciclo natural del sueño
Más allá del sonido ambiente, el principal problema está relacionado con la exposición a la luz azul emitida por pantallas y dispositivos electrónicos.
Investigaciones de la Harvard Medical School y estudios publicados en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) han demostrado que la luz azul interfiere con la producción de melatonina, la hormona responsable de regular los ciclos de sueño y vigilia.
Los especialistas advierten que la exposición nocturna a este tipo de luz puede modificar el ritmo circadiano, retrasando la llegada del sueño y afectando la calidad del descanso.
Un estudio realizado por investigadores de Harvard encontró que seis horas y media de exposición a luz azul pueden suprimir la melatonina durante el doble de tiempo en comparación con la luz verde de igual intensidad. Además, el ritmo circadiano puede alterarse significativamente, favoreciendo problemas como insomnio, somnolencia diurna y fatiga persistente.
Riesgos para la salud mental y física
Aunque ver televisión antes de dormir puede ofrecer una sensación temporal de alivio, los expertos señalan que con el tiempo puede desarrollarse una dependencia psicológica hacia este estímulo externo.
Esto ocurre porque el cerebro deja de asociar la cama exclusivamente con el descanso y comienza a relacionarla con la necesidad de estímulos audiovisuales para relajarse y conciliar el sueño.
La falta de un sueño reparador también ha sido vinculada con un mayor riesgo de depresión, enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad, debido a que el organismo no logra completar adecuadamente los ciclos profundos de descanso necesarios para la recuperación física y mental.
Qué recomiendan los especialistas
Los expertos recomiendan limitar el uso de pantallas al menos dos horas antes de dormir para favorecer la producción natural de melatonina y mejorar la calidad del sueño.
También sugieren utilizar iluminación tenue de tonos rojizos durante la noche, ya que tiene un menor impacto sobre el ritmo circadiano. En personas que trabajan en horarios nocturnos o utilizan dispositivos electrónicos de forma constante, las gafas con filtro para luz azul pueden ayudar a reducir parte de los efectos, aunque no eliminan completamente el problema.
Mantener hábitos de sueño saludables y reducir la dependencia de estímulos externos sigue siendo una de las estrategias más efectivas para proteger la salud mental, mejorar el descanso y favorecer el bienestar general.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX