— Paola Sosa 02/06/2026
El aumento de los pagos digitales ha traído consigo un mayor número de transferencias realizadas por error, un problema que puede derivar en pérdidas económicas para los usuarios.
La facilidad de realizar transferencias bancarias desde un teléfono celular ha transformado la forma en que millones de mexicanos manejan su dinero. Sin embargo, esa misma rapidez puede convertirse en un problema cuando se captura incorrectamente una cuenta bancaria y los recursos terminan en manos de otra persona.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), este tipo de situaciones se clasifican como “errores operativos del cliente”, lo que significa que una vez ejecutada la transferencia a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), la operación es prácticamente definitiva e irrevocable.
Errores. El Banco de México ha reportado que el SPEI procesa miles de millones de operaciones al año, moviendo en conjunto cifras superiores a los 500 billones de pesos anuales, lo que refleja la magnitud del sistema financiero digital en el país y el volumen de dinero que puede verse afectado por errores humanos. En este contexto, la Condusef ha señalado que las reclamaciones relacionadas con operaciones bancarias, transferencias no reconocidas y errores del usuario se mantienen entre los principales motivos de inconformidad en el sistema financiero. En distintos periodos recientes, estos casos han representado decenas de miles de quejas anuales a nivel nacional, con montos que alcanzan cientos de millones de pesos en disputa entre usuarios e instituciones bancarias.
El problema no es menor: según registros históricos de la Condusef, las reclamaciones por errores operativos pueden concentrar más de 12 mil casos en un solo trimestre en el país, lo que evidencia que miles de personas enfrentan este tipo de situaciones de forma recurrente. Según la autoridad financiera, cuando una persona transfiere dinero por error a una cuenta del mismo banco, la institución puede intervenir como intermediaria para notificar al receptor y solicitar la devolución del dinero. Sin embargo, la devolución no es automática ni obligatoria, ya que los fondos se encuentran legalmente en la cuenta del beneficiario. La situación se complica cuando la transferencia se realiza entre bancos distintos, ya que el proceso depende de comunicación interbancaria y de la autorización del titular que recibió el dinero. En estos casos, la recuperación puede tardar días o incluso semanas, y no está garantizada.
Reportes. En Coahuila, el crecimiento del uso de la banca digital ha incrementado la exposición a estos riesgos. De acuerdo con reportes de la Condusef, la entidad registró en 2025 más de 4 mil reclamaciones relacionadas con servicios financieros, con montos que superan los 200 millones de pesos en controversia, incluyendo operaciones electrónicas, cargos no reconocidos y transferencias erróneas. Recientemente, se dieron a conocer dos casos en la ciudad que han generado conversación entre usuarios de banca digital. En el primero, una persona transfirió alrededor de 30 mil pesos a una taquería por error, al creer que estaba realizando un pago relacionado con un servicio médico. El caso se difundió en redes sociales luego de que la afectada intentara recuperar el dinero, lo que generó presión pública para lograr una respuesta del receptor. En el segundo caso, una mujer identificada como Socorro realizó una transferencia equivocada por 28 mil pesos, dinero que tenía destinado al abono de un vehículo. Aunque logró identificar la cuenta a la que envió los recursos, hasta el momento no ha recibido la devolución del dinero. Ambos casos reflejan un problema cada vez más común: los errores en transferencias electrónicas que, una vez realizados, no pueden deshacerse fácilmente. La asesora bancaria María Elena Godoy explicó que las instituciones financieras tienen limitaciones para intervenir en estos casos. “Las personas piensan que el banco puede cancelar o recuperar el dinero de inmediato, pero no es así. Una vez que la transferencia se realiza, los recursos quedan en la cuenta del receptor y el banco no puede retirarlos sin autorización”, señaló. Agregó que los bancos pueden apoyar como intermediarios para notificar al titular de la cuenta donde llegó el dinero, pero la devolución depende de la voluntad del receptor o de un proceso legal.
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