— Agencias 26/05/2026
El mercado mundial de gas natural enfrenta presión por el cierre del estrecho de Ormuz, altas temperaturas y el aumento de demanda en Asia.
El mercado global de gas natural licuado (GNL) atraviesa un periodo de creciente incertidumbre debido al cierre parcial del estrecho de Ormuz, el posible impacto climático de El Niño y el aumento esperado en la demanda energética de China y otros países asiáticos.
Ormuz y el suministro mundial de gas
El conflicto en Medio Oriente mantiene afectado cerca de una quinta parte del suministro mundial de GNL, situación que ha comenzado a modificar el flujo internacional de cargamentos energéticos.
Aunque los precios no han alcanzado los niveles extremos observados en crisis anteriores, analistas advierten que la situación podría agravarse durante el verano boreal si persisten las restricciones en Ormuz.
El analista de energía de MST Marquee, Saul Kavonic, señaló que los precios del GNL podrían aumentar hasta 50% hacia agosto si el estrecho continúa mayormente cerrado.
En las últimas semanas, varios cargamentos de gas natural licuado originalmente destinados a Europa fueron desviados hacia Asia, donde los compradores están pagando precios más elevados.
China y Japón impulsan demanda energética
El principal factor de preocupación para los operadores es un posible repunte de la demanda en China, el mayor comprador mundial de GNL.
Las previsiones meteorológicas apuntan a un verano más cálido de lo habitual en gran parte de Asia, impulsado parcialmente por el fenómeno climático de El Niño, lo que elevaría el consumo eléctrico y el uso de aire acondicionado.
En Japón, las temperaturas podrían ubicarse alrededor de 1,5 grados Celsius por encima de lo normal, mientras que Corea del Sur y varias regiones chinas también registrarían anomalías térmicas positivas.
Expertos consideran que Japón podría incrementar considerablemente sus compras de gas natural debido al aumento de la demanda eléctrica y al encarecimiento de la energía.
Europa enfrenta dificultades para reponer inventarios
Europa también enfrenta un escenario complicado mientras busca reconstruir sus reservas energéticas antes del invierno.
Las entregas de GNL al continente han caído más de 10% respecto al año anterior, mientras la generación hidroeléctrica suiza muestra debilidad y el descenso en niveles de ríos podría afectar plantas nucleares.
La vicepresidenta senior de gas y energía de Equinor, Helle Ostergaard Kristiansen, advirtió que existe una “falta de gas físico” en Europa y que cada día de prolongación del conflicto incrementa el riesgo energético.
El Niño y materias primas energéticas
El fenómeno de El Niño también podría modificar la demanda de energía en Sudamérica. En países como Colombia, las condiciones más secas reducirían la generación hidroeléctrica y aumentarían la necesidad de importar GNL.
Mientras tanto, las compras chinas de gas comienzan a recuperarse después de meses de debilidad, aunque analistas señalan que el sector industrial chino sigue afectado por la desaceleración inmobiliaria.
El comportamiento de los mercados energéticos dependerá en gran medida de la evolución diplomática en Medio Oriente, de las temperaturas en Asia y de la capacidad global para garantizar el suministro energético durante los próximos meses.
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