— Agencias 20/05/2026
El entrenamiento de fuerza suele basarse en ejercicios tradicionales que predominan en rutinas de gimnasio y planes de acondicionamiento físico.
Movimientos como las sentadillas, el peso muerto o las zancadas se repiten con frecuencia en programas enfocados en fortalecer la parte inferior del cuerpo. Sin embargo, ha comenzado a destacar una alternativa sencilla, accesible y de bajo impacto dentro del entrenamiento funcional.
El foco se ha puesto en las subidas a escalón, una acción cotidiana convertida en ejercicio que, según expertos citados por The Times, integra activación muscular, trabajo cardiovascular y mejora de la funcionalidad física.
Este ejercicio se presenta como una opción efectiva para fortalecer los glúteos, mejorar la postura y favorecer la movilidad general, especialmente en personas de mayor edad.
Un movimiento cotidiano con beneficios amplios
La dinámica consiste en subir y bajar un escalón, banco o plataforma, trabajando una pierna por repetición. Al ser un ejercicio unilateral, exige la participación de varios grupos musculares y demanda estabilidad constante.
El profesor Matt Kaeberlein explicó a The Times que este tipo de entrenamiento impacta directamente en la “capacidad funcional”, es decir, la habilidad de realizar actividades diarias.
Cada repetición imita acciones comunes como levantarse de una silla, subir banquetas o usar escaleras, reforzando patrones de movimiento útiles en la vida cotidiana.
Según Kaeberlein, este ejercicio reúne varios elementos clave para un envejecimiento saludable: fortalece el tren inferior, mejora el equilibrio y la coordinación, favorece la salud cardiovascular y refuerza movimientos funcionales aplicables al día a día.
Activación muscular y respaldo científico
Las subidas al escalón implican múltiples músculos: además del glúteo mayor, intervienen los cuádriceps, isquiotibiales, flexores de cadera, el sóleo y diversos músculos estabilizadores de rodillas, tobillos y tronco.
Un análisis publicado en Journal of Sports Science and Medicine evaluó diferentes ejercicios para fortalecer el glúteo mayor y concluyó que las subidas al escalón generan la mayor activación de este músculo, superando a ejercicios como sentadillas, peso muerto, elevaciones de cadera y zancadas.
El glúteo mayor cumple un papel estructural importante, ya que está conectado con el coxis y, junto con otros músculos de la zona, contribuye a mantener la postura, absorber impactos y facilitar movimientos como caminar, correr o levantarse.
Bajo impacto y utilidad práctica
Otra ventaja de este ejercicio es su bajo impacto en las articulaciones. Entrenadores consultados por el medio británico señalaron que genera menos carga articular en comparación con actividades como correr.
El entrenador personal Harry Jameson destacó que es especialmente útil en procesos de rehabilitación, ya que no produce la misma compresión ni fuerzas que otros ejercicios más exigentes. Incluso mencionó que lo utilizó durante su recuperación tras una cirugía de cadera.
Además, al trabajar de forma unilateral, permite detectar desequilibrios musculares que pueden afectar la postura y la forma de caminar con el paso del tiempo.
Recomendaciones para realizar correctamente el ejercicio
Evitar alturas excesivas: comenzar con escalones bajos y avanzar gradualmente hasta unos 32 cm para no comprometer la técnica ni aumentar el riesgo de lesión. Dominar la técnica básica: iniciar sin peso, con los pies alineados al ancho de las caderas, impulsándose con el talón de la pierna apoyada. Incorporar resistencia: usar mancuernas ligeras o chaleco con peso para aumentar la intensidad, comenzando con cargas de 5 a 7 kg. Añadir impulso de rodilla: elevar la rodilla contraria al subir para trabajar coordinación y potencia. Realizar alternancias rápidas: usar un escalón bajo para aumentar el estímulo cardiovascular progresivamente. Controlar el descenso: bajar lentamente para mejorar el equilibrio y la estabilidad, simulando una sentadilla unilateral.
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