— Penélope Cueto 17/05/2026
Saltillo, Coahuila; 17 de mayo de 2026.- Con apenas un año de operación formal, el Centro Psicopedagógico y de Equinoterapia Relámpago ya atiende a cerca de 60 niñas y niños en Saltillo. Su apuesta combina terapias psicológicas, pedagógicas y el contacto con caballos como herramienta para fortalecer el desarrollo físico y emocional de personas con discapacidad, así como de pacientes con problemas de aprendizaje, ansiedad o depresión.
Antonio García Alvarado, fundador y director de la asociación civil, asegura que el proyecto nació ante la necesidad de ofrecer atención accesible a familias que no encuentran espacios suficientes o enfrentan costos elevados en otros centros especializados.
¿Cómo surge el Centro Psicopedagógico y de Equinoterapia Relámpago?
La idea nació por la necesidad de apoyar a familias de niñas y niños con discapacidad. En Saltillo existen diversos centros, pero algunos tienen listas de espera y otros manejan costos muy elevados. Nosotros buscamos brindar una alternativa accesible y cercana.
¿Cuál es tu formación profesional?
Soy licenciado en Psicología y además tengo certificación en equinoterapia.
¿Qué cargo desempeñas dentro de la asociación?
Soy director. En este proyecto participamos tres personas: Daniel Pérez Herrera, fundador y subdirector; Susana Siller y un servidor.
¿Cuánto tiempo tiene funcionando la asociación?
El acta constitutiva tiene dos años, aunque el trabajo operativo comenzó hace aproximadamente un año.
¿A cuántas personas atienden actualmente?
Tenemos una población cercana a los 60 niños y esperamos seguir creciendo conforme se amplíen las instalaciones y los servicios.
¿Qué tipo de pacientes reciben?
Atendemos niñas, niños, jóvenes y adultos con y sin discapacidad. Trabajamos bajo un enfoque de inclusión. Tenemos pacientes con autismo, problemas emocionales, dificultades de aprendizaje, discapacidad motriz y trastornos de lenguaje.
¿Qué servicios ofrecen actualmente?
Brindamos terapias de lenguaje, pedagogía, psicología, valoraciones, diagnósticos y zooterapia. También ofrecemos apoyo emocional y acompañamiento para problemas de lectoescritura y lento aprendizaje.
¿Dónde se encuentran ubicados?
Estamos en la calle 16 de Septiembre número 376, en la colonia Provivienda. Ahí tenemos nuestra clínica principal.
¿Qué nuevas áreas planean abrir?
Próximamente tendremos hidroterapia y un aula multisensorial. Además, el 22 de agosto inauguraremos el área de equinoterapia en un espacio ubicado en la colonia Satélite.
¿Ya cuentan con caballos preparados para las terapias?
Sí, contamos con dos caballos entrenados específicamente para brindar el servicio.
¿Cómo ayuda el contacto con los caballos a los pacientes?
Los caballos son muy útiles por su temperatura corporal y por sus movimientos naturales, como el paso, el trote y el galope. Eso ayuda a mejorar la postura, el equilibrio y la coordinación.
¿La equinoterapia es sólo para personas con discapacidad?
No. Se recomienda para toda la población porque ayuda a mantener una postura adecuada y también beneficia la salud emocional.
¿Qué beneficios emocionales aporta?
Ayuda a reducir estrés, ansiedad y depresión. Incluso el simple contacto con el caballo genera tranquilidad. En personas que han sufrido violencia o abuso también fortalece la autoestima y el manejo emocional, porque aprenden a relacionarse con un animal grande e imponente.
Además de las terapias, también trabajan en escuelas. ¿Qué actividades realizan?
Visitamos planteles educativos para hablar sobre inclusión. Creemos que desde pequeños debemos aprender a respetarnos, apoyarnos y vernos como iguales.
¿Cuáles son los casos más frecuentes que atienden?
Hay muchos niños con lento aprendizaje, dificultades en lectoescritura y problemas emocionales. También brindamos atención psicológica a jóvenes y adultos.
¿Qué diferencia a Relámpago de otros espacios?
Nosotros no limitamos la atención a un solo tipo de discapacidad. Buscamos atender de manera integral a cualquier persona que necesite apoyo.
¿Las terapias tienen costos accesibles?
Sí. Somos una asociación civil sin fines de lucro. Las cuotas son de recuperación y dependen de un estudio socioeconómico.
¿Existen apoyos para familias que no pueden pagar?
Sí. Hay pacientes apadrinados y también casos en los que buscamos beneficios para exentar cuotas, dependiendo de las necesidades de cada familia.
¿Con qué frecuencia se recomiendan las terapias?
Todo depende de la condición del paciente. Primero realizamos una evaluación y después determinamos la frecuencia de las sesiones. Generalmente duran 45 minutos.
¿Qué pacientes requieren mayor seguimiento?
Tenemos casos de autismo grado tres y menores con malformaciones o discapacidades motoras. Cada tratamiento se adapta a la situación específica de cada persona.
¿Cuál ha sido una de las experiencias más significativas que recuerdas?
Una vez atendí a un niño con autismo que no quería ponerse el casco para subir al caballo. Trabajamos mucho tiempo con él y no lo conseguíamos. Un día le dije: “Eres un soldado con casco”. En ese momento aceptó colocárselo. Fue un logro muy importante.
¿Qué representan esos pequeños avances para ustedes?
Representan muchísimo. Son logros que para otras personas pueden parecer pequeños, pero para las familias significan esperanza y progreso.
¿Cuál es tu principal sueño para este proyecto?
Poder brindar servicio a más personas y beneficiar a un mayor número de familias y niñas y niños con discapacidad.
Relámpago busca consolidarse como un espacio incluyente y accesible para quienes requieren atención terapéutica especializada. Mientras avanzan los proyectos de expansión, la asociación apuesta por combinar profesionalismo, empatía y cercanía para mejorar la calidad de vida de sus pacientes.
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