— Daniela Cordova 15/05/2026
Celebración en Monclova revive episodios históricos de persecución religiosa y fortalecimiento católico en Coahuila actualmente.
La parroquia Santiago Apóstol será una de las sedes principales de la celebración por el aniversario 135 de la Diócesis de Saltillo, conmemoración que no solo reunirá a fieles de distintas regiones del estado, sino que también recordará algunos de los momentos más difíciles que enfrentó la Iglesia católica en Coahuila, especialmente durante la Guerra Cristera.
El párroco Néstor Martínez explicó que la misa de acción de gracias se realizará el próximo 22 de junio en Monclova por invitación del obispo Hilario González García, como parte de una serie de actividades organizadas para conmemorar la fundación de la diócesis ocurrida en 1891.
Monclova será una de las sedes principales.
La celebración religiosa reunirá a fieles de la región Centro y Desierto, mientras que un día después se realizará otro acto litúrgico en Saltillo con participación de comunidades católicas de otras zonas del estado. La intención de dividir las actividades en dos sedes busca acercar la conmemoración a más personas y reforzar el sentido de pertenencia dentro de la diócesis, considerada históricamente una de las más importantes del norte del país.

Historia de la diócesis marcó a Coahuila.
Néstor Martínez explicó que antes de la creación de la Diócesis de Saltillo, gran parte del norte de México dependía de territorios eclesiásticos demasiado extensos, primero ligados a la Ciudad de México y posteriormente a Linares.Con la fundación de la diócesis, Coahuila obtuvo una estructura religiosa propia encabezada por un obispo, lo que permitió una atención pastoral más cercana a las comunidades del estado. Con el paso del tiempo surgieron nuevas divisiones territoriales que dieron origen a las diócesis de Torreón y Piedras Negras.
Guerra Cristera dejó huella en la región.
El sacerdote señaló que dentro de estos 135 años existen episodios especialmente sensibles para la Iglesia católica, entre ellos la Guerra Cristera, conflicto ocurrido durante la década de 1920 cuando se restringió el culto público en México. Recordó que en Coahuila hubo personas perseguidas, encarceladas y fusiladas por defender sus creencias religiosas. Muchos templos cerraron sus puertas y numerosas familias continuaron practicando su fe de manera clandestina, realizando reuniones a escondidas para evitar represalias.

Celebración revive memoria de la fe.
Martínez comentó que el aniversario representa un momento para recordar cómo la diócesis enfrentó persecuciones, divisiones territoriales y cambios sociales a lo largo de más de un siglo. Añadió que la conmemoración también busca reconocer la permanencia de las comunidades católicas en Coahuila y la manera en que la fe logró mantenerse viva pese a los periodos de conflicto que marcaron la historia religiosa del estado.
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