Cuáles son los tipos de demencia menos conocidos

— Agencias 14/05/2026

La demencia suele relacionarse únicamente con la pérdida de memoria, pero en realidad incluye más de cien variantes distintas, según especialistas.

La más frecuente es la enfermedad de Alzheimer, responsable de cerca del 60% de los casos, mientras que el resto corresponde a formas menos comunes que pueden ser más difíciles de identificar y requieren tratamientos y cuidados específicos.

Una de estas variantes es la atrofia cortical posterior (ACP), que afecta principalmente la percepción visual y la orientación espacial antes que la memoria. Generalmente aparece entre los 55 y 65 años y puede causar dificultades para reconocer objetos, leer, calcular distancias o desplazarse con seguridad. También pueden presentarse desorientación y alucinaciones visuales, lo que complica actividades cotidianas como conducir o bajar escaleras.

Otra forma poco frecuente es la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, un trastorno neurodegenerativo agresivo provocado por proteínas priónicas anormales. Esta enfermedad progresa rápidamente y deteriora tanto las capacidades cognitivas como el movimiento, generando espasmos y daño neurológico severo. Según la investigadora Clarissa Giebel, su incidencia es muy baja —aproximadamente un caso por cada millón de personas—, aunque su evolución es mucho más rápida que la de otras demencias.

También existe la demencia frontotemporal asociada a enfermedad de la neurona motora (FTD-MND), una condición que combina deterioro en los lóbulos frontal y temporal con problemas musculares y motores, como debilidad, atrofia y parálisis. En muchos casos se relaciona con la mutación genética C9orf72, lo que incrementa el componente hereditario y provoca síntomas que no siempre incluyen fallas de memoria.

Otra variante compleja es la parálisis supranuclear progresiva (PSP), que afecta principalmente el movimiento y la visión. Este trastorno compromete áreas cerebrales como el tronco encefálico y los ganglios basales, ocasionando caídas frecuentes, problemas para mover los ojos y dificultades cognitivas relacionadas con la concentración. Debido a sus características, suele confundirse con la enfermedad de Parkinson en las primeras etapas.

El diagnóstico de estas demencias atípicas puede retrasarse porque muchos pacientes presentan antes alteraciones visuales, motoras o cambios de comportamiento, en lugar de los problemas de memoria tradicionalmente asociados con la demencia. Esto dificulta el acceso temprano a tratamientos y cuidados adecuados.

Los especialistas recomiendan prestar atención a señales como caídas repetidas, cambios de personalidad, problemas visuales, movimientos anormales o dificultades para coordinar actividades diarias. Consultar a profesionales ante síntomas persistentes puede facilitar un diagnóstico más oportuno y mejorar la calidad de vida.

Aunque la mayoría de estos trastornos no tiene cura definitiva, algunos tratamientos pueden ayudar a retrasar síntomas o mejorar el bienestar. En muchos casos, el enfoque principal consiste en adaptar el entorno y ofrecer apoyo personalizado según las necesidades físicas, cognitivas y emocionales de cada paciente.

Los expertos destacan que comprender la diversidad de las demencias es fundamental para brindar una atención más adecuada. Reconocer que no todos los casos comienzan con pérdida de memoria permite detectar antes estas enfermedades y diseñar estrategias de apoyo más efectivas tanto para los pacientes como para sus familias.

La investigación sobre las demencias menos frecuentes continúa avanzando. Los científicos analizan factores genéticos, neurológicos y ambientales para comprender mejor cómo se desarrollan estos trastornos y buscar terapias más eficaces. Mientras tanto, la detección temprana y el acompañamiento especializado siguen siendo herramientas clave para preservar la autonomía y la calidad de vida de quienes viven con estas enfermedades.

Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX

ver en sitio completo: Cuáles son los tipos de demencia menos conocidos