— Agencias 14/05/2026
El asma alérgica no impide realizar actividad física. De hecho, mantener una rutina de ejercicio puede ayudar a mejorar la capacidad pulmonar, disminuir la inflamación de las vías respiratorias y reducir la frecuencia de las crisis asmáticas, siempre que se sigan ciertas medidas de prevención.
La Dra. Jurairat Molina, afiliada a Baptist Health Doctors Hospital, explicó en el portal Verywell Health que el ejercicio regular suele beneficiar a las personas con asma alérgica en lugar de empeorar sus síntomas.
Entre los beneficios respaldados por la evidencia científica destacan la mejora de la función pulmonar, una mayor resistencia física, menos episodios asmáticos y una reducción de la broncoconstricción inducida por el ejercicio, es decir, el estrechamiento temporal de las vías respiratorias durante la actividad física.
Además, la actividad física puede disminuir la inflamación respiratoria, reducir la sensibilidad a ciertos alérgenos y favorecer la salud mental, ayudando a controlar ansiedad y depresión, problemas que con frecuencia acompañan al asma crónica.
La especialista recomienda adaptar la intensidad del ejercicio, mantenerse hidratado y trabajar junto con un médico para desarrollar un plan personalizado que permita ejercitarse de forma segura.
Recomendaciones para hacer ejercicio con asma alérgica
Realizar actividad en intervalos cortos La Dra. Molina señala que los ejercicios prolongados y de resistencia continua pueden aumentar síntomas en algunas personas. Actividades como caminar, correr, nadar o andar en bicicleta entre 20 y 30 minutos varias veces por semana ayudan a mejorar la salud cardiovascular sin exigir demasiado a las vías respiratorias.
Hacer calentamiento previo Dedicar entre cinco y diez minutos a calentar antes de comenzar permite que el cuerpo se adapte gradualmente al esfuerzo. Iniciar lentamente ayuda a elevar la frecuencia cardíaca y respiratoria sin desencadenar síntomas asmáticos.
Usar tratamiento preventivo cuando sea necesario Los inhaladores de alivio rápido suelen utilizarse entre 10 y 15 minutos antes del ejercicio y pueden brindar protección durante varias horas. Los medicamentos de acción prolongada requieren más tiempo previo para hacer efecto. La especialista recalca que cualquier ajuste en la medicación debe hacerse bajo supervisión médica.
Llevar siempre el inhalador Debido a que los síntomas pueden aparecer de forma inesperada, se recomienda tener el inhalador disponible en todo momento durante la actividad física, incluso en entrenamientos ligeros o caminatas.
Revisar la calidad del aire y los niveles de polen Un ambiente con contaminación elevada o altos niveles de polen puede empeorar los síntomas del asma. El portal Verywell Health advierte que un índice de calidad del aire superior a 101 puede resultar perjudicial para personas asmáticas, especialmente durante ejercicios intensos al aire libre.
Considerar el entrenamiento de fuerza Levantar pesas o realizar ejercicios de fuerza suele provocar menos síntomas que las actividades aeróbicas intensas y prolongadas. Además de mejorar la condición física, fortalece músculos y estabilidad sin generar hiperventilación sostenida.
Evitar ambientes fríos y secos El aire frío puede irritar las vías respiratorias. Respirar por la nariz o utilizar una bufanda o mascarilla ayuda a templar el aire antes de que llegue a los pulmones.
Encontrar la rutina adecuada para cada persona La mejor actividad física es aquella que puede mantenerse con regularidad sin desencadenar síntomas importantes. Aunque encontrar el ejercicio ideal puede requerir ajustes, los expertos recomiendan no abandonar el intento debido a los beneficios comprobados del ejercicio sobre el asma.
Cuándo acudir al médico
Especialistas aconsejan consultar con un profesional si los síntomas empeoran, si el medicamento pierde efectividad, si se utiliza el inhalador con demasiada frecuencia o si las mediciones del flujo respiratorio permanecen bajas.
Un metaanálisis publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology concluyó que el ejercicio aeróbico moderado practicado regularmente ayuda a mejorar el control del asma, disminuir las crisis y reducir la broncoconstricción relacionada con el esfuerzo en adolescentes y adultos.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX