— Agencias 09/04/2026
Connacionales deportados desde Estados Unidos enfrentan deshidratación, hambre y separación familiar en Matamoros, mientras organizaciones alertan sobre posible crisis humanitaria en la frontera tamaulipeca.
Connacionales deportados desde Estados Unidos llegan a Matamoros en condiciones infrahumanas, con agotamiento extremo, deshidratación y severas afectaciones emocionales, alertaron organizaciones de derechos humanos.
Deportaciones en aumento en Matamoros
Según Álvaro Arce, presidente de la Asociación de Derechos Humanos Internacional (AIDH) en Tamaulipas, Matamoros es la frontera donde se ha registrado el mayor incremento de deportaciones, mientras Reynosa y Nuevo Laredo presentan cifras a la baja.
“Viven en condiciones de hacinamiento, sufren traslados prolongados, falta de agua, alimentos insuficientes y separación familiar que genera estrés y depresión”, señaló Arce.
Los deportados son dejados en la frontera sin recursos económicos, a veces durante la noche, lo que los hace vulnerables a la delincuencia. “Si no hay intervención gubernamental, esto podría derivar en una crisis humanitaria”, añadió.
Estadísticas oficiales
Juan Carlos Ábrego Gutiérrez, presidente de la Asociación Derechos Humanos Internacionales en Apoyo a Migrantes, indicó que las cifras de deportaciones vía Matamoros aumentaron drásticamente: 3,505 personas en el primer trimestre de 2024, 9,759 en 2025 y 15,458 en 2026.
En Reynosa, las deportaciones descendieron de 2,968 en 2024 a 859 en 2026, y en Nuevo Laredo, de 6,029 a 758 connacionales durante el mismo período.
Intervención diplomática
El Cónsul de México en Laredo, Juan Carlos Mendoza, ha intervenido ante esta situación, y se espera que otros cónsules fortalezcan la protección de los connacionales, especialmente en Matamoros, donde el flujo de deportados es más crítico.
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