— Redacción El Tiempo 02/04/2026
Un grupo de investigadores de diversas universidades y hospitales en Australia realizó una revisión de estudios sobre cigarrillos electrónicos entre 2017 y 2025.
Los hallazgos, publicados en la revista Carcinogenesis, indican que los dispositivos que contienen nicotina probablemente son carcinogénicos para los humanos y podrían causar un número aún incierto de casos de cáncer de boca y pulmón. Según los autores, “la conclusión es clara, aunque los estudios en humanos que permitan estimar el riesgo tomarán décadas en acumularse”.
Los cigarrillos electrónicos llegaron a España hace más de diez años, presentándose como una alternativa “más saludable” que el tabaco convencional y un apoyo para dejar de fumar. Sin embargo, no hay evidencia suficiente que respalde su efectividad como herramienta de cesación tabáquica. A pesar de que el 45 % de los adultos usuarios en España los emplea para reducir o abandonar el tabaco, su consumo se ha disparado entre jóvenes, quienes se sienten atraídos por los colores, sabores y diseños llamativos de estos dispositivos.
Entre 2014 y 2023, mientras el consumo de cigarrillos tradicionales disminuía, el uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes españoles de 14 a 18 años se triplicó, pasando del 17 % al 54,6 %, según la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes).
Los aerosoles de estos dispositivos contienen sustancias cancerígenas y partículas ultrafinas, además de nicotina. Entre los compuestos tóxicos se encuentran nitrosaminas específicas del tabaco, aldehídos, compuestos orgánicos volátiles, hidrocarburos aromáticos policíclicos y partículas de metales pesados, capaces de penetrar en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo, afectando a diversos órganos. Estos elementos se relacionan con cáncer, enfermedades cardiovasculares, irritación de las vías respiratorias y la enfermedad del vapeo, conocida como EVALI, según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).
Josep María Suelves, investigador del Behavioural Design Lab en el UOC eHealth Center y vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, destaca que la popularidad de estos dispositivos entre adolescentes se debe a su capacidad adictiva, aromas atractivos y la percepción errónea de que solo emiten vapor de agua. La evidencia acumulada demuestra que la adicción a la nicotina en la adolescencia y los daños en la salud respiratoria y cardiovascular no deben subestimarse.
La revisión publicada en Carcinogenesis muestra que la exposición a los aerosoles de cigarrillos electrónicos con nicotina se asocia con daños en el ADN, estrés oxidativo y cambios epigenéticos, aumentando el riesgo de cáncer oral, pulmonar y otros tipos de cáncer, incluso en personas que nunca consumieron tabaco convencional.
Por su parte, Rodrigo Córdoba, médico de familia y miembro del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, recuerda que el vínculo con el cáncer requerirá décadas de seguimiento, dado que se necesita un consumo prolongado de 15 a 20 años para comprobarlo. Sin embargo, subraya que el estudio aporta evidencia sólida sobre los procesos de pirolisis que generan carcinógenos a partir de aromatizantes y nicotina, alteraciones genéticas observadas en estudios animales y los primeros indicios de cáncer oral y pulmonar en humanos. Además, enfatiza que un consumidor habitual puede realizar más de 70.000 inhalaciones al año, y no existe un nivel seguro frente a carcinógenos como metales pesados y nitrosaminas.
En resumen, la evidencia científica reciente refuerza la necesidad de mayor regulación y precaución en el uso de cigarrillos electrónicos, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
Instala la nueva aplicación de El Tiempo MX