— Redacción El Tiempo 13/02/2026
La vacuna contra el sarampión —que habitualmente se administra dentro del esquema de la triple viral (sarampión, rubéola y parotiditis)— es una de las medidas preventivas más efectivas en salud pública para evitar complicaciones graves asociadas a esta infección.
Desde la perspectiva médica, su seguridad está ampliamente respaldada; sin embargo, como ocurre con cualquier inmunización, puede ocasionar algunos efectos secundarios que es importante conocer.
En la mayoría de los casos, las reacciones posteriores son leves y temporales, y reflejan la activación normal del sistema inmunológico. A continuación, se describen nueve posibles efectos secundarios, junto con su explicación clínica y recomendaciones generales.
1. Dolor, enrojecimiento e hinchazón en el sitio de aplicación La reacción local es la manifestación más común tras la vacunación. Puede presentarse como molestia leve, enrojecimiento o inflamación en el brazo donde se aplicó la dosis, generalmente dentro de las primeras 24 horas. Se trata de una respuesta inflamatoria esperada y autolimitada, que suele resolverse en uno o dos días. Las compresas frías y los analgésicos indicados por un profesional pueden aliviar las molestias.
2. Fiebre leve o moderada Algunas personas pueden presentar fiebre entre el quinto y el duodécimo día posterior a la aplicación. Habitualmente no supera los 38.5 °C y desaparece sin complicaciones. Este aumento de temperatura responde a la activación inmunológica generada por el virus atenuado de la vacuna. Se aconseja vigilar la evolución y utilizar antipiréticos solo bajo indicación médica, especialmente en niños pequeños.
3. Erupción cutánea pasajera En ciertos casos puede aparecer un exantema leve, semejante a una forma muy atenuada del sarampión. Surge días después de la vacunación y desaparece sin dejar secuelas. No indica infección activa ni implica contagio; es una reacción inmunológica benigna que no requiere aislamiento.
4. Inflamación de ganglios linfáticos Puede observarse una leve hinchazón de ganglios, sobre todo en el cuello o detrás de las orejas. Esta respuesta refleja la activación del sistema inmune. Generalmente es discreta y temporal. Si persiste por varias semanas o se acompaña de otros síntomas, se recomienda valoración médica.
5. Irritabilidad y malestar general En niños puede manifestarse irritabilidad, sueño aumentado o disminución pasajera del apetito. Estas señales forman parte de la respuesta inflamatoria leve posterior a la vacunación. Por lo común, desaparecen en poco tiempo y solo requieren observación en casa.
6. Convulsiones febriles (raras) En situaciones poco frecuentes, la fiebre asociada a la vacuna puede desencadenar convulsiones febriles en menores predispuestos. Aunque este evento es inusual y generalmente no deja secuelas, requiere atención médica inmediata. Es importante recordar que este tipo de convulsiones también puede presentarse ante infecciones comunes en la infancia.
7. Dolor articular transitorio En adolescentes y adultos —especialmente mujeres— pueden aparecer molestias articulares leves después de la aplicación. Estas artralgias suelen ser pasajeras y responden bien a analgésicos habituales, con evolución favorable.
8. Reacciones alérgicas leves Algunas personas pueden desarrollar urticaria o picazón poco después de la vacuna. Estas manifestaciones cutáneas suelen controlarse con antihistamínicos. Es fundamental diferenciar estos cuadros leves de una reacción alérgica grave. Ante antecedentes de alergia severa a componentes de la vacuna, se debe consultar previamente con un especialista.
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