— Agencias 18/11/2025
Familiares de los 47 detenidos tras los ataques al Palacio de Gobierno y el Congreso de Jalisco denuncian detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y golpizas por parte de la policía.
Familiares de las 47 personas detenidas la noche del sábado pasado tras los ataques al Palacio de Gobierno y el Congreso de Jalisco durante una manifestación de la “Generación Z”, denunciaron detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, mientras que organizaciones como el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo advierten de posibles actos de tortura y violación al debido proceso. Los testimonios de los familiares son similares: sus hijos e hijas fueron capturados mientras paseaban o salían de trabajar, como el caso de Ángel Yael Andrade Hernádez, detenido y acusado de daños mientras intentaba cubrir a su bebé con su playera del gas lacrimógeno.
Relatos de detenciones irregulares y abuso policial
La detención de 47 personas (35 hombres, 5 mujeres adultas y 4 menores de edad) tras los disturbios en el centro de Guadalajara ha generado una ola de denuncias por parte de los familiares y organizaciones de derechos humanos.
Los familiares acusan a la policía de haber actuado con uso excesivo de la fuerza, persecuciones, arrestos arbitrarios y golpizas contra personas que no participaban en los ataques. Un ejemplo es el testimonio de la madre de uno de los detenidos, quien relató que a su hijo y a una amiga los jalaron del cabello y comenzaron a golpearlos dentro del vagón del Tren Ligero.
El caso más visible es el de Ángel Yael Andrade Hernádez, detenido y acusado por “daños a los monumentos arqueológicos, artísticos e históricos”. El momento de su captura fue grabado y se viralizó en redes sociales:
“Él se quitó la camisa para proteger a la niña y se lo llevaron los policías”, relató su esposa, luego de que los oficiales lo acusaran de ser un agresor al verlo sin playera mientras intentaba cubrir a su bebé del gas lacrimógeno.
Investigación y acusaciones oficiales
Las autoridades estatales informaron que los 47 detenidos (algunos supuestamente provenientes de la Ciudad de México, Guanajuato y Michoacán) fueron puestos a disposición del Ministerio Público. Se les decomisó un arsenal que incluía botes con gasolina, thinner, bombas molotov, petardos, barras metálicas, gas lacrimógeno y un arma.
La Secretaría de Seguridad de Jalisco indicó que tres de los detenidos tienen antecedentes penales por delitos contra representantes de la autoridad y lesiones.
La dependencia señaló que el Ministerio Público determinará qué delitos se imputarán, que podrían ser lesiones, resistencia de particulares, delitos cometidos contra representantes de la autoridad o daño a monumentos.
Violación al debido proceso
El Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo señaló que el análisis de testimonios y videos muestra evidencias de:
- Detenciones arbitrarias
- Uso excesivo de la fuerza
- Posibles actos de tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes
- Violación al debido proceso
La organización criticó que lo ocurrido evidencia la “ausencia de protocolos de uso de la fuerza y actuación en contextos de movilización o protesta social” en las corporaciones policiacas de Jalisco. La audiencia para determinar la situación legal de los detenidos está programada para este martes.
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