— Redacción El Tiempo 03/04/2025
Un estudio reciente publicado en Nature Communications sugiere que el óxido nitroso, conocido comúnmente como "gas de la risa", podría ser una alternativa rápida y eficaz para tratar la depresión resistente a tratamientos convencionales.
Investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que este anestésico activa circuitos cerebrales que el estrés ha apagado y mejora el estado de ánimo de forma rápida y duradera, incluso después de que el gas haya dejado el organismo.
Alrededor de un tercio de los pacientes con depresión mayor no responden a los tratamientos tradicionales, una condición denominada depresión resistente al tratamiento (TRD, por sus siglas en inglés). Además, los antidepresivos convencionales pueden tardar semanas en mostrar efectos, lo que retrasa el alivio para quienes más lo necesitan. Con la intención de encontrar soluciones más rápidas, un equipo de científicos encabezado por Peter Nagele, de la Universidad de Chicago, investigó el potencial del óxido nitroso.
El óxido nitroso es el anestésico más antiguo, utilizado durante más de 180 años en todo el mundo, y los investigadores aún siguen descubriendo sus posibilidades, según Joseph Cichon, primer autor del estudio. Los ensayos iniciales mostraron que una sola inhalación de óxido nitroso podía aliviar significativamente los síntomas de la depresión resistente.
Para entender cómo funciona este efecto, el equipo realizó un estudio en el que analizaron la actividad cerebral antes, durante y después de la exposición al gas en modelos animales con estrés crónico, una condición similar a la depresión humana. Los resultados fueron sorprendentes: los pacientes experimentaron mejoras notables en cuestión de horas, y en algunos casos, los efectos duraron hasta dos semanas.
Los científicos inicialmente pensaron que, al igual que la ketamina, el óxido nitroso funcionaba bloqueando los receptores NMDA en las neuronas, responsables de procesos de aprendizaje y memoria. Sin embargo, esta hipótesis no explicaba por qué los efectos del óxido nitroso duraban incluso después de que el gas desapareciera del cuerpo. El estudio reveló un mecanismo distinto: el óxido nitroso reactiva neuronas en la corteza cingulada, una región clave en la regulación emocional. Específicamente, afecta a las neuronas piramidales de la capa V (L5), que suelen estar inactivas en pacientes con depresión relacionada con el estrés.
Este efecto se logra al inhibir los canales SK2 de potasio, que normalmente reducen la actividad neuronal. Al bloquear estos canales, el óxido nitroso evita que las neuronas de la corteza cingulada se apaguen, restaurando la actividad cerebral. Este "desbloqueo" neuronal parece ser fundamental en los efectos antidepresivos del óxido nitroso.
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