— José Luis Adriano 30/11/2024
Los aficionados enojados lanzaron objetos a la cancha
Los primeros minutos en el Nemesio Díez fueron calientes, sobre todo por el enfoque defensivo del América. La gente del Toluca, desesperada por protagonismo y un gol que pudiera acercarlos, confundió la pasión con una conducta inapropiada.
Ni siquiera habían pasado 10 minutos del choque. Después de un cabezazo que Pereira hizo y se fue a un costado, Luis Ángel Malagón se dispuso a despejar, cuando algo lo golpeó en su brazo derecho.
Mala, por un segundo, no se percató, pero, de un momento a otro, volteó al césped del infierno solamente para darse cuenta que lo que lo había golpeado fue una navaja lista para hacerle daño.
Sorprendido por la situación, el arquero del América corrió de inmediato con César Arturo Ramos, árbitro central del compromiso y lo alarmó de la situación que vivió. El juez tomó el objeto y lo llevó al banquillo para pedir a su cuarto arbitro que anunciara en los altavoces del estadio que ese tipo de actos serán castigados.
Alexis Vega pidió a la afición del Toluca bajar las revoluciones
Mientras eso sucedida, Alexis Vega fue el único Diablo Rojo que se dio cuenta de lo sucedido y se dirigió a la grada de animación con la petición de frenar esos actos y solamente alentaran al equipo.
Ramos Palazuelos le señaló un sitio a Vega. El 25 de los escarlatas se dirigió hacia esa zona y volvió a hacer el gesto de detenerse, pues los minutos que se perdieron, afectaron por completo al equipo local.
La advertencia se dio en el sonido local. Los aficionados no dejaron de cantar y apretaron el paso, mientras Malagón recibió insultos por la mayoría, llamándolo “eso no es un portero”, mientras de dispuso a jugar.
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