¡Tras un huracán, mantenga su salud protegida! Consejos esenciales para su bienestar

Los peligros de un huracán no acaban cuando el viento y la lluvia se alejan. Tras el paso de un huracán se quedan las inundaciones, estancamientos de agua, lodo, escombros arrastrados, animales que fallecieron que pueden convertirse en un riesgo para la salud

Mientras la vida se recompone, la salud también se torna primordial. Las aguas de inundación, los escombros, los peligros eléctricos y las infecciones pueden acechar. Para garantizar su bienestar y el de su familia, es esencial seguir estas recomendaciones de salud tras el paso de un huracán, dadas por los Centros para el Control y Prevención de enfermedades.

Uno de los riesgos más comunes después de un huracán son las aguas de inundación. Estas aguas pueden ser altamente contaminadas y peligrosas. Contienen cables eléctricos caídos, desechos humanos, domésticos, químicos y biológicos, entre otros. La exposición a estas aguas puede resultar en infecciones de heridas, sarpullidos, enfermedades gastrointestinales y más. La recomendación principal es mantenerse alejado de ellas.

Si entra en contacto con el agua de inundación, lave el área con agua y jabón, trate las heridas y busque atención médica si es necesario. Además, lave cualquier ropa contaminada con agua de inundación antes de volver a usarla y use botas, guantes de goma y gafas de protección si necesita ingresar al agua.

Prevenga lesiones y proteja heridas:

Las aguas de inundación pueden esconder objetos punzantes, lo que puede causar lesiones e infecciones. Si sufre una herida punzante o está contaminada, busque atención médica. Además, proteja las heridas abiertas y los sarpullidos para prevenir infecciones. Manténgalas limpias y cúbralas con vendajes a prueba de agua. Si nota signos de infección, busque atención médica de inmediato.

Proteja su salud ante enfermedades diarreicas:

Las aguas de inundación podrían contener aguas residuales, lo que puede provocar enfermedades diarreicas. Lávese las manos y asegúrese de que los niños hagan lo mismo. Evite que jueguen en áreas inundadas y no permita que usen juguetes que hayan estado en contacto con el agua de inundación sin desinfectar.

Evite peligros relacionados con animales e insectos:

Después de un huracán, las aguas de inundación pueden desplazar animales, insectos y reptiles. Use repelente de insectos, ropa protectora y evite el contacto con animales salvajes o callejeros. Si encuentra animales muertos, notifíquelo a las autoridades locales.

Cuide su seguridad eléctrica:

Evite incendios, electrocuciones o explosiones desconectando la electricidad y el gas. Nunca toque cables eléctricos caídos y evite el contacto con ellos. En caso de electrocución, llame al 911 de inmediato.

Mantenga alimentos y agua seguros:

Deseche cualquier alimento que haya estado en contacto con el agua de inundación y preste atención a las recomendaciones locales sobre el agua potable. Si sospecha que el agua está contaminada, no la use para cocinar, lavar ni beber. Mantenga alimentos y agua seguros siguiendo pautas específicas para su área.

Higiene personal y lavado de manos:

Practicar buenos hábitos de lavado de manos y higiene personal es fundamental. Sin embargo, encontrar agua limpia puede ser un desafío en situaciones de emergencia.

Atienda sus heridas:

El riesgo de lesiones es alto durante y después de un huracán. Obtenga primeros auxilios rápidamente y evite infecciones.

Limpieza segura:

Tome precauciones de seguridad antes de ingresar a una casa inundada y siga las recomendaciones locales para una limpieza adecuada.

Mantenerse a salvo y saludable después de un huracán es crucial. Siga estas pautas para garantizar su bienestar y el de su familia en medio de la adversidad. La prevención y la acción son las claves para superar los desafíos que presenta la naturaleza.

 

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