Salud y redes sociales: por qué los médicos ya no podemos seguir ignorándolas

Las investigaciones han demostrado que hasta 80% de los usuarios de internet busca información de salud en línea, lo que origina que este acto sea una de las actividades más populares, después del uso del correo electrónico (93%) y de investigar un producto o servicio antes de comprarlo (83%). 

Las redes sociales, los blogs y las plataformas comunitarias, entre otros, han florecido como comunidades virtuales donde las personas intercambian información y opiniones además de buscar apoyo y consejo de sus pares.[2,3,4]

Como mediador positivo de la salud, las redes sociales pueden usarse como un modo directo o indirecto de comunicación entre médicos y pacientes, un lugar para la promoción y la información sobre la salud, así como una red de apoyo comunitario. Sin embargo, es necesario mitigar el contenido falso o engañoso, el contagio social, el sesgo de confirmación y los problemas de seguridad y debilitación de la privacidad para aprovechar todo el potencial de las redes sociales como mediador positivo de la salud.

Existen dudas sobre la precisión y la naturaleza imparcial de la información de salud en línea, especialmente la que se difunde en plataformas de contenido creado por usuarios, como las redes sociales.

Además la competencia en internet de un individuo no necesariamente equivale a sus conocimientos médicos. Sin embargo, ya sea que las redes sociales constituyan o no un mediador neto positivo o negativo de la salud, sin duda afectan el estado de salud individual de manera única y sustancial, por tanto, los médicos ya no pueden ignorarlas.

En gran medida las redes sociales son gratuitas, de fácil acceso desde múltiples ubicaciones geográficas y los pacientes las consideran "más convenientes, oportunas y rentables".

 En algunos casos recibir atención en persona puede verse impedido por el estigma, por ejemplo, para el tratamiento de enfermedades mentales o infecciones de transmisión sexual. En ese sentido los usuarios suelen pensar que las redes sociales protegen su privacidad y causan menos pena, por lo que muchas veces acuden a ellas para buscar información de salud.[5,8] Sin embargo, tales percepciones no siempre son precisas y de ninguna manera representan a todos los usuarios de estas.

Es importante destacar que las redes sociales son inclusivas; proporcionan un sentido de solidaridad, mejorando así el atributo de apoyo comunitario y otorgan una mayor sensación de control a los pacientes sobre su propia salud. Un estudio encontró que las redes de apoyo en internet son el lugar preferido para obtener información de salud, solo superado por los médicos.

 

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