El uso de estatinas se asocia con un menor riesgo de un ictus posterior

En un nuevo estudio, el uso de estatinas en pacientes que han tenido una hemorragia intracerebral no se asoció con ningún aumento en su riesgo de volver a tener una, sino que se relacionó con un menor riesgo de sufrir cualquier ictus e ictus isquémico.[1]

Los investigadores concluyeron que el menor riesgo de sufrir cualquier ictus se debió en gran medida a un menor riesgo de sufrir un ictus isquémico, pero advirtieron que se necesita la confirmación de estos hallazgos en un ensayo aleatorizado.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 30 de agosto en Neurology, la revista médica de la American Academy of Neurology.[1]

"Nuestro estudio es observacional y, por lo tanto, no puede probar causa y efecto", dijo a Medscape Noticias Médicas el autor principal, Dr. David Gaist, Ph. D., profesor de neurología clínica y jefe de investigación cerebrovascular de la University of Southern Denmark, en Odense, Dinamarca.

"Dicho esto, creemos que nuestro estudio a gran escala proporciona noticias tranquilizadoras a los pacientes con hemorragia intracerebral con respecto al uso de estatinas. Descubrimos que su empleo se asoció con un menor riesgo de ictus, particularmente ictus isquémico, y lo que es más importante, las estatinas no se asociaron con un mayor riesgo de hemorragia intracerebral recurrente", afirmó el Dr. Gaist.

Los estudios muestran que una de las principales preocupaciones de los pacientes con antecedentes de hemorragia intracerebral es el miedo a sufrir otro ictus, añadió. "Espero que nuestro estudio pueda reducir este miedo en lo que respecta al uso de estatinas después de una hemorragia intracerebral, en espera de datos de ensayos aleatorizados en enfocados en esta población".

Estudios anteriores han planteado preocupaciones sobre si el tratamiento de personas con antecedentes de hemorragia intracerebral podría aumentar su riesgo de tener otra.

Sin embargo, no administrar estatinas a los sobrevivientes de hemorragia intracerebral que tienen una indicación para recibirlas podría traducirse en una peor prevención de eventos cardiovasculares secundarios y, en última instancia, conducir a un mayor riesgo de ictus isquémico, ataque cardiaco y otros eventos vasculares. Los resultados del ensayo Stroke Prevention by Aggressive Reduction in Cholesterol Levels (SPARCL), publicado anteriormente, por ejemplo, mostraron que el tratamiento con estatinas redujo los ictus generales e isquémicos, pero hubo una señal de aumento de los ictus hemorrágicos.[2]

Para obtener más información sobre el papel de las estatinas en este escenario, los investigadores utilizaron el Registro Danés de Ictus para identificar a 15.151 personas que tuvieron una primera hemorragia intracerebral entre enero de 2003 y diciembre de 2021. Todos tenían 50 años o más y sobrevivieron durante más de 30 días.

 

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