Análisis a Tiempo... Y ahí vamos de nuevo...

No es la primera vez que la empresa de Altos Hornos de México se ve envuelta en una crisis complicada, pero hoy las cosas comienzan a ponerse cada vez más críticas y lo único cierto es que todo empeoró para esta acerera desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la república donde puso echar andar sus persecuciones políticas y personales contra empresarios y exfuncionarios.
No estamos en contra de los castigos penales para quienes se lo merezcan y tampoco estamos defendiendo al magnate de acero Alonso Ancira. Donde si estamos totalmente en  contra es que López Obrador no ha sabido separar las cosas y como decimos en el norte, termina mezclando bofes con tripas dejándose ir a la yugular a la persona y a todo lo que tienen sin importar que terceras personas paguen las consecuencias.
Ha dejado muy en claro que Altos Hornos no le importa para nada o quizá le importa demás bajo una estrategia maquiavélica que no muchos han decifrado.
En dias pasados dijo en su mañanera que no iba a invertir un solo peso para salvar a Altos Hornos a pesar de que sabe perfectamente la necesidad económica urgente que tiene esta empresa. No le importa que la acerera sea el corazón de una región centro en la que de llegar Ahmsa a la quiebra, esto se convertiría en un pueblo fantasma, o quizá esa sea su intensión para llegar como el mesías y salvador de una región coahuilense.
Lo más curioso es que el señor presidente ha destinado presupuestos grandes para otras empresas que también son de carácter privado e incluso ha remodelado estadios y es dinero del pueblo, pero nadie entiende cual es la tirria que tiene contra Altos Hornos.
Alguien debe decirle al tabasqueño que es el presidente de toda la república y no solamente de unos cuantos, alguien debe orientarlo sobre el mandato general e incluso con sus opositores que son una parte fundamental en el ejercicio de una nación, pero bueno sabemos que "chango viejo no aprende maroma nueva".

Una inyección necesaria.
Por segunda ocasión ha comenzado a correr el rumor sobre la empresa Villacero de a Julio Villarreal, que tomará el control de Altos Hornos de México y no es un secreto que el dueño de villacero desde hace tiempo está interesado en la acerera local aunque muchos sospechan que solo es una pantalla de una figura política que pudiera estar atrás y hay quienes hasta  mencionan el apellido Obrador.
Sin embargo empresarios locales pertenecientes a las diferentes cámaras señalan que lo más ideal en este momento es que Villacero haga la inyección de recurso necesario para que al menos Altos Hornos pueda seguir adelante y se reinicien los modelos de producción que siempre ha tenido esta importante  empresa.
En esta ocasión no se requiere un "mejoralito", u otro golpe de suerte en el que suba el precio del acero en los mercados internacionales y sea de ayuda para Ahmsa solo por unos meses justo como lo vivimos a mitad de este año, sino que sea una verdadera inyección bajo cálculos de expertos que diseñen un plan de recuperación en el que se pueda tener constancia a corto y lago plazo.
Hoy la triste realidad es que Altos Hornos no está produciendo acero y no se ve por donde pueda mejorar esto ya que Monclova depende de esta empresa, de una acerera que alberga al rededor de 9 mil trabajadores contando a los obreros sindicalizados más los de confianza entre las siderúrgicas uno y dos y sería el mayor desastre en la historia de Monclova y Ahmsa llegaría a la quiebra. Aun que haya quienes lo desean.

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