Negligencia médica no trunca a Max

VERÓNICA PRECIADO/ REPORTERA

SAN BUENAVENTURA, COAH.- ¿Mami cuando me voy a dejar de arrastrar, cuando voy a correr así como los demás niños?, la pregunta más cruel y triste que pueda escuchar una madre de su pequeño hijo, pero es una historia de la vida real que enfrenta Miguel Maximiliano Achuz Puente de 4 años quien al nacer perdió su pierna derecha.

Fue por una negligencia médica, que hubo necesidad de amputarle su pierna, y aunque ha sido un proceso difícil para su abuela materna Irma Menchaca Ramírez quien lo ha criado desde que nació, a sus 4 años Max es un ejemplo de fortaleza, pues a pesar de su discapacidad, vive su vida como cualquier niño de su edad.

“Cuando el niño nació, no le circuló la sangre, porque se le enredo el cordón umbilical , lo mandaron a Saltillo, le hicieron la amputación, fue duro, estuvo un mes internado y siete meses en revisión médica, hasta que lo dieron de alta”.

Max se ha adaptado a su condición, si ha sido difícil de llevarlo día a día por la vida, dijo doña Irma, quien en ausencia de su madre biológica, lo cuida.

“He salido adelante sola con él, soy madre abuela, papá, todo para él, vivo de mi trabajo, elaboro piñatas,  él usa la andadera desde los 3 años y hace su vida normal, corre, juega, se cae, se levante, para él no hay barreras”.

Hay momentos de tristezas, pero también sonrisas, se deprime cuando ve que otros niños corren y brincan, y se queda él mirando, comentó doña Irma.

“Me ha hecho la pregunta ¿mamá cuando me voy a dejar de arrastrar, cuando voy a correr así como los demás niños?, yo le digo hijo tu pues, tienes tu andador, puedes hacer lo mismo que los demás niños, eres igual, siempre trato de motivarlo”·

Ayer acudimos hasta el Jardín de Niños “Amanecer”, de la Colonia Eulalio Gutiérrez, donde Max, estudia preescolar, ahí, al igual que sus compañeros, participó en la clase de activación física.

La Directora del plantel, María Teresa Torres Sandoval, señaló que Max es un alumno dedicado,  tiene una maestra muy paciente con quien se ha acoplado.

“El trata de integrarse, y es aceptado por sus compañeritos, hemos tenido pláticas del CAIF, al inicio fue difícil, los niños tenían curiosidad, preguntaban ¿porque él no tiene pata?. Pero gracias a pláticas lo apoyan, sale adelante, se desplaza por todo el plantel y participa en todas las actividades.

AYUDEMOS A MAX

Max, requiere del apoyo para tener la prótesis en su pierna; el aparato tiene un costo de casi 180 mil pesos, con el apoyo de la Asociación “Tapitas”, sólo le costará 15 mil pesos.

Se han realizado  actividades en conjunto con docentes de la escuela, y se han recabado 5 mil pesos, aún faltan 10 mil para cubrir el costo total de la prótesis.

“Esperemos que para Navidad tenga el aparato, él ya está muy emocionado, el otro día le dijo a su mamá que le comprará un par de  tenis porque ya se los iba a poner, pedimos el apoyo de la ciudadanía, que nos involucremos toda la comunidad de peso a peso completemos”, comentó la Directora del Jardín de Niños.

El Alcalde Óscar Flores Lugo, está en la mejor disposición de apoyar, ha contactado a varias asociaciones como el Club de Leones y Cáritas, además lo van a canalizar a una clínica en Houston  para que lo valoren.

“Esa prótesis le va a durar 7 años, ayudándole a su estima, y se sienta más integrado a la sociedad”, agregó.

SI USTED QUIERE APOYAR, PUEDE COMUNICARSE CON LA PROFESORA EVA 8661363981.

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