'Se salvaron 10, pero se me quedaron 7'

 

Algunos trabajadores consideran que quizá algunos pudieron subir a lo alto del túnel y protegerse en unos recovecos.

MÚZQUIZ, Coah.,- Jesús Rodríguez Ríos, de oficio Palero, responsable de verificar que vayan apuntalando la mina en Múzquiz, aseguró que eran 17 los hombres que estaban laborando en las diagonales 4 y 5 en el momento que se les empezó a meter el agua.

La inundación del tiro los agarró de sorpresa, sin embargo, reaccionó rápidamente y junto con su ayudante, lograron que se salvaran 10, "pero se me quedaron 7", lamentó.

Informó que (el viernes a las 12:50 horas) estaban entre los diagonales 4 y 5 cuando escucharon un estruendo, un tronido muy fuerte porque se derrumbó la pared y le siguió la inundación.

Rodríguez Ríos confía en que sus compañeros hayan podido trepar y resguardarse.

Luego de que equipos de rescatistas localizaron el primer cuerpo, mismo que fue identificado con el nombre de Mauricio García Cortés, de 54 años de edad, el primero de los siete mineros que quedaron atrapados ayer viernes en la mina colapsada de Rancherías, municipio de Múzquiz, Coahuila, se generó todo tipo de especulaciones.

La esperanza de encontrarlos vivos casi acabó, cuando localizaron el cuerpo del carbonero en el diagonal 5, de la mina "Micarán" donde más de 300 elementos de equipos de rescate trabajan para hallar a los seis que faltan.

Sin embargo, algunos trabajadores consideran que quizá algunos pudieron subir a lo alto del túnel y protegerse en unos recovecos.

Todavía la Fiscalía General del Estado (FGE) no ha informado nada al respecto y ya pasa del medio día, y se cumplen 24 horas del accidente que tiene consternada a la gente de la Cuenca Carbonífera y de Coahuila.

Madres, padres, esposas, hijos y familiares de la media docena de atrapados oran y piden con todas sus fuerzas que ocurra un milagro y sigan vivos.

Para poder dar con ellos, los brigadistas se afanan por abrirse paso entre agua y escombros que inundaron y bloquearon el socavón y los dejaron atrapados.

García Cortés era originario del ejido "La Cuchilla", del mineral de Palú en Múzquiz, su cuerpo fue trasladado a una funeraria de ese lugar, donde le practicarían la necropsia de ley para determinar las causas del deceso.

La tragedia impacta a los habitantes de toda la Cuenca Carbonífera, aunque puedo ser de mayor magnitud pues 10 trabajadores más lograron salir presurosos antes de que el agua inundara el yacimiento de carbón.

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