'¿En qué momento educar a jóvenes se convirtió en corrupción?'

Un grupo de científicos del Cinvestav dirigió una carta a los senadores en la que les piden que voten en el pleno contra la extinción de los fideicomisos de ciencia.

"¿Pueden imaginar el futuro de un país sin ciencia? Está en sus manos que esto no ocurra", expresan en la carta que se publica este martes cuando se espera que en el Senado se defina en las próximas horas la extinción de 109 fideicomisos, entre éstos 91 de ciencia y tecnología.

En la carta, los científicos expresan que los fideicomisos que apoyan a los Centros Públicos de Investigación aseguran la funcionalidad y operación continua de centros de excelencia académica, tales como el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), y el Instituto Potosino de Investigación Científica (IPICYT), que son algunos de los 26 Centros Públicos de Investigación.

"En estos espacios académicos se forja la siguiente generación de científicos e investigadores mexicanos, que darán respuesta en la siguiente emergencia sanitaria, que formarán a las siguientes generaciones de estudiantes universitarios.

Esos jóvenes, que son el futuro de nuestro país. ¿Se han preguntado cuántos años y cuánta inversión se ha requerido para tener el patrimonio científico e intelectual que hoy tiene México? Estos centros de excelencia son el producto de décadas de inversión y de esfuerzo, y han rendido frutos a este país. Este patrimonio científico se pone en riesgo con la extinción de los fideicomisos de ciencia. ¿Pueden imaginar invertir estos fondos en algo más productivo y redituable para el país, que la inversión en los jóvenes científicos mexicanos?".

La carta es firmada por tres integrantes del Cinvestav: la doctora Gabriela Olmedo Álvarez, directora de la Unidad Irapuato de Cinvestav; el doctor Carlos A. Coello Coello, investigador del Departamento de Computación, y la doctora Liliana Quintanar, investigadora del Departamento de Química, quienes apelan a los senadores para que defiendan, dicen, algo más valioso que los fideicomisos: la voz de los científicos, el prestigio de los científicos, la ciencia que enriquece a todos los mexicanos.

Y aseguran: "Hemos indicado en reiteradas ocasiones que el argumento de que los fideicomisos son sinónimo de opacidad y corrupción no se sostiene, pues los fideicomisos de ciencia son escrupulosamente administrados y auditados por la Secretaría de la Función Pública y por la Auditoría Superior de la Federación".

Recuerdan que en los talleres y cursos que imparten es evidente el talento, la curiosidad, la emoción de descubrir algo nuevo que tienen los jóvenes, y por ello preguntan: "¿En qué momento el esfuerzo y dedicación en educar a los jóvenes del país se convirtieron en actos de corrupción?".

Y concluyen en su carta: "Sobra decir que la investigación científica y la educación superior de calidad son fundamentales para el desarrollo de nuestro país. Tienen en sus manos una responsabilidad histórica para defender el patrimonio científico del país. Los invitamos a resistirse a ese voto irresponsable que acabará con los fideicomisos de la ciencia. Si ustedes resisten, tendrán el reconocimiento de la sociedad civil y del gremio científico y estudiantil".

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